TRAYECTORIA
Álvaro Arbeloa es uno de los laterales mejor valorados de Europa. A sus 26 años, goza de un prestigio internacional ganado a pulso a base de regularidad, calidad y mucho trabajo. Rápido, su 1′83 de estatura le convierte en un jugador muy versátil.
Álvaro nace en Salamanca el 17 de enero de 1983. Con sólo cuatro años, se desplaza junto a su familia a Zaragoza, ciudad en la que se cría y a la que está muy ligado. Muy pronto destaca en el mundo del fútbol, lo que le permite entrar en la cantera del Real Zaragoza a los 12 años.
En 2001, el Real Madrid llama a su puerta. El club blanco le ofrece incorporarse al juvenil y Álvaro acepta. Un cambio de vida importante para un chico de 18 años. Con mucho esfuerzo y tras el lógico tiempo de adaptación la apuesta del jugador se va consolidando: asciende al Castilla y el 16 de octubre de 2004 debuta en el primer equipo, en un encuentro ante el Betis. Ese mismo año se hace fuerte en el filial, que firma su regreso a Segunda tras 14 años de ausencia.
En la campaña 05-06, Arbeloa confirma lo que venía apuntando: juega 34 partidos en Segunda, compartiendo momentos amargos y dulces con jugadores como Granero, De la Red o Negredo. Esa gran temporada hace que varios equipos se interesen por él. Se lleva el gato al agua el Deportivo de La Coruña, que paga 1,3 millones de euros por hacerse con sus servicios.
La temporada 06-07 es un verdadero sueño para Álvaro Arbeloa. Desde el primer día se hace un sitio en el Depor, de tal forma que llega a las Navidades habiendo disputado todos los minutos de juego. Para entonces, el dinero que había pagado el equipo gallego por él ya parece insignificante. Su espectacular rendimiento en ataque y defensa llama la atención del Liverpool, que le ficha en enero por unos cuatro millones.
De nuevo, Álvaro Arbeloa demuestra su madurez y capacidad para adaptarse con rapidez a todo tipo de cambios. El 10 de febrero de 2007 debuta en la Premier League y se convierte desde entonces en un fijo para Rafa Benítez, que le coloca de lateral izquierdo en un partido ante el Barça que acabaría llevando a los ‘reds’ a la final de la Champions League. Arbeloa confirma su versatilidad y gana experiencia disputando unos minutos de la final de la Liga de Campeones, en la que su equipo pierde con el Milan.
En la temporada 07-08 se confirma como uno de los jugadores más queridos por la afición ‘red’ y se especula con la llamada de la selección española absoluta. No pudo acudir a su primera convocatoria con Luis Aragonés por una lesión pero, finalmente, el 26 de marzo de 2008 se estrena con la absoluta, en un amistoso ante Italia.
Ese verano Arbeloa se lleva el premio gordo de disputar la Eurocopa, integrando el equipo español que ganó el torneo de Austria y Suiza y gozando del elogio de la prensa mundial.
La temporada 08-09 le sirve al lateral para aumentar su credibilidad a nivel de selección y de club, con el que disputa un total de 29 partidos, incluyendo su segundo gol en la Premier. Arbeloa participa con España en la Copa de las Confederaciones de Sudáfrica, donde los de Del Bosque, que renueva la confianza que Luis Aragonés había puesto en él, acaban terceros. El lateral disputa tres partidos, confirmándose como titular en un equipo que tiene muy encauzada su clasificación para el próximo Mundial.
En verano de 2009, vuelve a la que siempre fue su casa: el Real Madrid. Su polivalencia y su madurez convencen a los nuevos técnicos blancos. Firma por cinco temporadas para compartir la segunda etapa de Florentino Pérez con ‘cracks’ de la talla de Cristiano Ronaldo, Kaká o Benzema.
Álvaro Arbeloa es uno de los laterales mejor valorados de Europa. A sus 26 años, goza de un prestigio internacional ganado a pulso a base de regularidad, calidad y mucho trabajo. Rápido, su 1′83 de estatura le convierte en un jugador muy versátil.
Álvaro nace en Salamanca el 17 de enero de 1983. Con sólo cuatro años, se desplaza junto a su familia a Zaragoza, ciudad en la que se cría y a la que está muy ligado. Muy pronto destaca en el mundo del fútbol, lo que le permite entrar en la cantera del Real Zaragoza a los 12 años.
En 2001, el Real Madrid llama a su puerta. El club blanco le ofrece incorporarse al juvenil y Álvaro acepta. Un cambio de vida importante para un chico de 18 años. Con mucho esfuerzo y tras el lógico tiempo de adaptación la apuesta del jugador se va consolidando: asciende al Castilla y el 16 de octubre de 2004 debuta en el primer equipo, en un encuentro ante el Betis. Ese mismo año se hace fuerte en el filial, que firma su regreso a Segunda tras 14 años de ausencia.
En la campaña 05-06, Arbeloa confirma lo que venía apuntando: juega 34 partidos en Segunda, compartiendo momentos amargos y dulces con jugadores como Granero, De la Red o Negredo. Esa gran temporada hace que varios equipos se interesen por él. Se lleva el gato al agua el Deportivo de La Coruña, que paga 1,3 millones de euros por hacerse con sus servicios.
La temporada 06-07 es un verdadero sueño para Álvaro Arbeloa. Desde el primer día se hace un sitio en el Depor, de tal forma que llega a las Navidades habiendo disputado todos los minutos de juego. Para entonces, el dinero que había pagado el equipo gallego por él ya parece insignificante. Su espectacular rendimiento en ataque y defensa llama la atención del Liverpool, que le ficha en enero por unos cuatro millones.
De nuevo, Álvaro Arbeloa demuestra su madurez y capacidad para adaptarse con rapidez a todo tipo de cambios. El 10 de febrero de 2007 debuta en la Premier League y se convierte desde entonces en un fijo para Rafa Benítez, que le coloca de lateral izquierdo en un partido ante el Barça que acabaría llevando a los ‘reds’ a la final de la Champions League. Arbeloa confirma su versatilidad y gana experiencia disputando unos minutos de la final de la Liga de Campeones, en la que su equipo pierde con el Milan.
En la temporada 07-08 se confirma como uno de los jugadores más queridos por la afición ‘red’ y se especula con la llamada de la selección española absoluta. No pudo acudir a su primera convocatoria con Luis Aragonés por una lesión pero, finalmente, el 26 de marzo de 2008 se estrena con la absoluta, en un amistoso ante Italia.
Ese verano Arbeloa se lleva el premio gordo de disputar la Eurocopa, integrando el equipo español que ganó el torneo de Austria y Suiza y gozando del elogio de la prensa mundial.
La temporada 08-09 le sirve al lateral para aumentar su credibilidad a nivel de selección y de club, con el que disputa un total de 29 partidos, incluyendo su segundo gol en la Premier. Arbeloa participa con España en la Copa de las Confederaciones de Sudáfrica, donde los de Del Bosque, que renueva la confianza que Luis Aragonés había puesto en él, acaban terceros. El lateral disputa tres partidos, confirmándose como titular en un equipo que tiene muy encauzada su clasificación para el próximo Mundial.
En verano de 2009, vuelve a la que siempre fue su casa: el Real Madrid. Su polivalencia y su madurez convencen a los nuevos técnicos blancos. Firma por cinco temporadas para compartir la segunda etapa de Florentino Pérez con ‘cracks’ de la talla de Cristiano Ronaldo, Kaká o Benzema.


